mayo 22, 2026

Enoturismo en Córdoba: tres bodegas para visitar y probar los vinos cordobeses

En las distintas zonas geográficas de la provincia existen bodegas que ofrecen visitas guiadas para descubrir los secretos de la producción vitivinícola local. 

Hace un largo tiempo que en Córdoba se empezó a poner el foco en la producción de vinos y hasta existen “Los Caminos del Vino”, un recorrido propuesto por la Agencia Córdoba Turismo que invita a salir a descubrir la actividad vitivinícola local.

No todas, pero cada vez más bodegas cordobesas abren sus puertas para que los visitantes puedan recorrerlas, conocer cómo se produce y hasta hacer una degustación de sus vinos.

Acá no voy a hacer una guía exhaustiva de todas las bodegas, pero les voy a contar sobre algunas que visité en diferentes puntos de la provincia.

Bodega Furfaro

En pleno valle de Calamuchita, la Bodega Furfaro está ubicada en el kilómetro 69 de la Ruta Provincial N° 5, en el ejido de Villa Ciudad Parque.

Un paisaje espectacular, con el cordón serrano de frente, le dan el marco a los viñedos que tiene Furfaro. Allí producen varietales como Malbec, Chardonnay y Pinot Noir bajo la marcas Primaterra. 

Organizan visitas guiadas de martes a sábados de 10 a 15 y de 16 a 19. Y también los domingos de 10 a 15. Una guía acompaña a los visitantes por los viñedos, contando las particularidades del proceso, luego se pasa por el área de bodega donde se conoce sobre la fermentación y el envejecimiento en barricas. 

Finalmente, llega el momento de la degustación en su restaurante donde se pueden probar vinos por copa o comprar botellas. También hay algunas comidas como tablas de fiambres y quesos, empanadas y pizzas.

Bodega Terra Camiare

Para conocer esta bodega nos vamos a Colonia Caroya, una tierra con tradición en la producción vitivinícola y en la gastronomía.

Allí está Terra Camiare, que abrió sus puertas hace poco más de 10 años y en la llanura caroyense, cuenta con algunos viñedos que ya existían desde antes y que están integrados a la zona urbana. Pero también tiene otros más que no están dentro de la bodega.

Acá se pueden probar vinos Cabernet Franc, Malbec y combinaciones como Chardonnay-Viognier o Cabernet Franc-Tannat-Malbec, por mencionar solo algunos de sus varietales.

Hay diferentes experiencias para contratar, pero todas incluyen recorrido guiado por viñedo y bodega, lo que varía es la degustación que, de acuerdo a la cantidad de vinos y la comida que se elija, van aumentando de valor.

Esta bodega lleva la experiencia gastronómica a otro nivel ya que cuenta con su propio restaurante, Los Socavones, donde se pueden probar platos inspirados en los orígenes friulanos de la ciudad y en otros más criollos como empanadas, bife de chorizo, pastas y milanesas. 

Bodega La Matilde

Finalmente, en la última parada de esta lista, llegamos al querido valle de Traslasierra que no deja de sorprendernos. Ahora, con su producción de vinos.

Sobre la Ruta Provincial N° 14, llegando a la localidad de San Javier, está la posada y bodega La Matilde.

Una propuesta turística completísima que incluye alojamiento en una casona de estilo colonial, visita a los viñedos y bodega, restaurante, cabalgatas, masajes y hasta clases de yoga.

Pero no hace falta que te hospedes para conocer la bodega, ya que se puede ir solo a participar de la experiencia o ir a comer al restaurante donde ofrecen sus vinos.

Los fines de semana se suelen hacer las visitas guiadas por sus viñedos a las 11.30 que puede incluir un almuerzo con maridaje. Y, los sábados a las 18, también ofrecen una propuesta de degustación de vinos al atardecer, acompañada de una tabla de charcutería artesanal. 

El plus de esta bodega es que elabora vinos con baja intervención y las uvas se cultivan siguiendo el ciclo lunar, es decir, que se catalogan como biodinámicos.

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